Armando Reverón es probablemente el nombre que primero acude a
nuestras mentes al hablar de la historia del arte venezolano. Tanto su
visión del paisaje como del hombre venezolano nos revelan a un ser
apasionado y leal a ciertas tradiciones y costumbres, pero también al
artista creativo e innovador. Reverón desarrolló gran parte de su
obra y de su visión en el Litoral Central de Venezuela. No se trata, sin
embargo de un improvisado. Reverón nació en Caracas en 1989 y perteneció
a la Academia de Bellas Artes, junto a figuras de la estatura de
Manuel Cabré, Antonio Edmundo Monsanto y César Prieto. En cuanto a su
infancia, se sabe por testimonios de la época, que a los pocos años de
haber nacido en Caracas fue dado en crianza por su madre a un matrimonio
de Valencia, los Rodríguez Zocca, quienes se ocuparon de su primera
educación. Su tío-abuelo materno, Ricardo Montilla, quien había
estudiado pintura en Nueva York, fue la persona que contribuyó de manera
definitiva a despertar su vocación artística.
Vocación atenta a la imagen y a la existencia de su pueblo, porque sus
ojos perciben y plasman la realidad con particular apego a las
costumbres de su momento, de su época.
Otros Datos sobre Armando Reverón
En 1904, vive con su madre en Caracas y en 1908, se inscribe en la
Academia de Bellas Artes, donde tiene como profesores a Antonio Herrera
Toro, Emilio Mauri y Pedro Zerpa. Su progreso le valió la
recomendación de sus profesores para obtener, al finalizar el curso de
1911, una pensión de estudios en Europa. Este mismo año, viaja a España
y se dirige a Barcelona, donde ingresa a la Escuela de Artes y Oficios.
En 1912, hace un breve retorno a Caracas; de nuevo en España, entra a la
Academia de San Fernando en Madrid. De acuerdo con algunos estudiosos de
su vida y obra, la capital española dejó una profunda huella en su
espíritu; siendo cautivado además por el universo de Francisco Goya. Más
tarde, recordará su paso por el taller de Moreno Carbonero, pintor un
tanto extravagante, maestro de Salvador Dalí.
Armando Reverón regresó a Venezuela a mediados de 1915. En Caracas,
asiste a las sesiones del exclusivo Círculo de Bellas Artes. Aunque
estaba ausente de Caracas para el momento de la creación del Círculo,
los fundadores de éste le consideraban como uno de los suyos. En 1916,
Reverón pinta al aire libre sus primeros paisajes resueltos dentro de
una tonalidad azul. Poco después se traslada a La Guaira donde vive de
dar clases privadas de dibujo y pintura. Allí conoce en el carnaval de
1918 Juanita Mota, quien sería su modelo e inseparable compañera.
También en La Guaira, se encuentra al pintor de origen ruso Nicolás
Ferdinandov, a quien había conocido en Caracas el año anterior. Durante
este tiempo Reverón visita con frecuencia el rancho de pescadores que el
pintor ruso ocupaba en Punta de Mulatos. Siguiendo los consejos de
Ferdinandov, Reverón decide instalarse en el litoral, iniciando con esto
una nueva etapa en su vida y en su obra. Para 1921, vive en un rancho de
la playa, en el sector de Las Quince Letras.
FERNANDO UREÑA RIB