Fernando Ureña Rib acaba de realizar en dos
versiones la imagen de las instalaciones físicas de la Refinería
Dominicana de Petróleo en Haina, una ciudad satélite a la de Santo
Domingo. La primera es una visión de la Refinería bajo el sol ardiente y
está inspirada en una fotografía tomada hace algunos años por el
fotógrafo dominicano Domingo Batista. Esta es una versión libre y la
intensa luz del trópico es el elemento primordial. La obra está
realizada a la manera impresionista, es decir de primera impresión y se
percibe mejor si se observa a cierta distancia, cuando los colores se
amalgaman al ojo del espectador como un calidoscopio que fundiera en su
fragua la tremenda energía que fluye a través de los intestinos de
aquella fabulosa máquina de trasiego y de decantación del petróleo.