Omar Rayo
nos demuestra, en su obra gráfica y pictórica, que el arte geométrico
pertenece tanto al pasado ancestral como al futuro insondable.
Utilizando el rastro primordial de los ancestros indígenas,
Omar Rayo
descubre nuevas maneras de ejecutar y presentar los intrincados
laberintos visuales y geométricos tan propios de las culturas más
antiguas del continente americano.
Laberintos que envuelven una vocación
ritual y mágica porque intentaban descubrir los arcanos del universo,
trazar sobre la arena o la piedra esas líneas invisibles que unen un
astro a otro a millones de kilómetros de distancia.
Omar Rayo
nos demuestra además que el arte geométrico no es necesariamente frío y
racional y que pueden hallarse, en esos patrones visuales, formas
sumamente voluptuosas, alegres, lúdicas, ardientes, sugerentes y
sensuales.
Finalmente, la obra de
Omar Rayo
nos muestra que todo en el universo está relacionado, que hay una
madeja intrincada que se teje como en punto de cruz sobre un panel
meticulosamente estructurado, que hay una urdimbre secreta y subyacente
en el tapiz esplendoroso y trágico de la existencia humana. Trama y
drama que muchos prefieren nombrar, (en tiempos actuales y remotos)
como : Destino.
OMAR RAYO
(1928)
FERNANDO UREÑA RIB