ARTE ARGENTINO

 

PROVOCADORA Y PUNZANTE IRONÍA EN LA OBRA

LEOPOLDO MALER

FERNANDO UREÑA RIB

 

 

Maler utiliza el arte como un arma subversiva, o al menos, como un Ágora, como un espacio crítico, abierto, de participación y discusión. La intención  es que el espectador responda, que tome una posición, que reflexione sobre el asunto propuesto. Y logra su objetivo.

 

 
 

LA obra de Leopoldo Maler se distingue por su poderosa capacidad provocadora. El objeto creado por este artista dominicano y universal (de origen argentino), es el pretexto para disuadir, informar y llamar la atención sobre realidades aparentemente inocuas, pero altamente peligrosas en la sociedad contemporánea.

Maler utiliza el arte como un arma subversiva, o al menos, como un Ágora, como un espacio crítico, abierto, de participación y discusión. La intención  es que el espectador responda, que tome una posición, que reflexione sobre el asunto propuesto. Y logra su objetivo.

Recuerdo la primera vez que me enfrenté a la poderosa obra de Maler en el entonces recién inaugurado Hotel Jaragua. La dimensión enorme, la estridencia cromática y la dureza de la imagen contrastaban con la apacible quietud y la magnificencia de los corredores del hotel. Podríamos haber llamado cualquier cosa, menos decorativa, a aquellas piezas monumentales de gallos emplumados, decapitados y salpicados de roja resina acrílica. No era posible pasar frente a esos cuadros sin volver la cabeza, sin detenerse y tratar de explicarse la verdad subyacente en las imágenes de Maler.

En un mundo constantemente bombardeado por la información, la obra de Maler muestra un perfil irónico, aturdidor a veces, que da frecuentes latigazos a lo convencional y a la mediocridad y que traslada al espectador la responsabilidad del acto creativo. Para Maler contemplar no tiene sentido si no induce a la acción o, por lo menos, a un cambio de actitud.

Después de recorrer un itinerario alrededor de ciertos conceptos los derrumba, regresa al tema del ambiente ecológico y realiza extensos montajes que apuntan a un sistema simbólico, siempre  en una escala monumental.

Fernando Ureña Rib

En un mundo constantemente bombardeado por la información, la obra de Maler muestra un perfil irónico, aturdidor a veces, que da frecuentes latigazos a lo convencional y a la mediocridad y que traslada al espectador la responsabilidad del acto creativo. Para Maler contemplar no tiene sentido si no induce a la acción o, por lo menos, a un cambio de actitud.

 

LA VACA SAGRADA DE LEOPOLDO MALER

Un curioso episodio otorgó a la noche inaugural el marco adecuado para comprender en su totalidad los verdaderos alcances de la muestra. Decididos a realizar una performance durante la noche de la inauguración -entre otras que estaban programadas- Marta Minujin y Leopoldo Maler se acercaron al museo vestidos con esmoquin blanco y una careta de vaca, escoltando a una pareja que bailaba tango, a una persona con un grabador que introducía la música para los bailarines y a una simpática vaca Holando-Argentina. El desfile fue interrumpido rápidamente por un guardia de seguridad que los obligó a retirarse con violentas amenazas de llamar a la policía.

Lo que resulta curioso es la forma en que la historia parece repetirse, aun a pesar de las retrospectivas que intentan una aproximación crítica a los fenómenos.

Out of Actions incluye documentación de una performance de Felipe Ehrenherg, A Date with Fate at the Tate, en la que se ve a Ehrenberg en la puerta de la Tate Gallery de Londres con motivo del Simposio sobre destrucción en el arte de 1966, tratando de explicar a los guardias que él es una obra de arte, hasta que es expulsado del lugar.

El hecho permite reflexionar hasta qué punto una performance sigue siendo hoy en día un evento sospechoso y temible cuando no ha sido prevista en un programa o no está domesticada colgando de las paredes de un museo. Tal vez esta "travesura" de Minujin y Maler no hace sino poner en evidencia el costado más nefasto de la muscificación y el más revelador de la performance. Sólo nos resta preguntar ¿Formará parte esta performance de Out of Actions-Part II?

TOMADO DE LA REVISTA LA MAGA

 

Lepoldo MALER nació en la Argentina en 1937, donde obtuvo un título en derecho.  En 1961, se fue a Londres en donde vivió por más de 17 años.  Allí, pone en práctica sus ideas de combinación de medios diversos, integrando las películas en la escultura y en sus montajes.

 
Trabajó en proyectos para la BBC y dentro de este marco, él obtendrá en 1964, con el Festival Cinematográfico de Londres, un premio por una película corta considerada como la película más sobresaliente del año. 


Maler  ha expuesto sus obras alrededor del mundo:  En el Centro George Pompidou,  de París, y representó a la Argentina en XlV Bienal internacional de artes del Sao Paulo donde obtuvo el Gran Premio.  En 1977, Maler recibió una beca de la Fundación Guggenheim y permaneció en Nueva York hasta 1983, año en que llegó a ser el primer rector de la escuela de los Artes Parson (división América Latina, Santo Domingo).Allí instaló una residencia para artistas, por la que pasaron numerosos plásticos argentinos, como Perez Celis y Pablo Ovelar, y de otros países latinoamericanos. Ha incursionado en pintura, diseño, video, cine y otras expresiones.


Desde finales de la década del 60, la obra de Leopoldo Maler se desliza entre el teatro, la danza y las artes plásticas. La muestra exhibe documentación de Crane Ballet (1971), obra en la que tres hombres "danzan" en las alturas conducidos por sendas grúas que determinan sus movimientos aéreos de acuerdo con una estricta coreografía diseñada por el autor, Maler ya había inducido la colaboración entre bailarines y maquinarias en una obra anterior, X-lT(l969). En 1971, y previo aun a Crane Ballet, Maler había presentado Silence, una proto-videoinstalación en la que una enfermera (real) cuidaba una cama sobre la que se proyectaba un filme con la imagen de una anciana enferma.


Leopoldo Maler es  uno de los fundadores (en 1988) de la Fundación de Arte contemporáneo de Napa, una organización que desarrolla nuevas ideas en artes y la educación en sociedad con las universidades de Berkeley, de San Francisco y de Sonoma.
Su obra está representada en los museos más grandes y en colecciones privadas importantes, entre los cuales el museo de Tamayo de México, el Museo de Hess en California, etc.  Se invitó a Maler que creara un monumento para los juegos olímpicos de Seul, y construyó más recientemente un ambiente para la ciudad de Madrid, elegida como el capital cultural de Europa. 


En esta ocasión, Maler recibió la orden artística del mérito dada por el alcalde de Madrid.  Actualmente, prepara una serie de los nuevos proyectos incluyendo un espectáculo en Trieste, que consiste en la acopio en los varios océanos latinos de América para crear una pieza que sea al mismo tiempo artística y ecológica. 
 
En este momento, Leopoldo Males tiene su estudio principal en el Este de la República Dominicana, en una aislada aldea de pescadores. Viaja con frecuencia entre Miami,  San Francisco y  Buenos Aires.
 
 

 

 

 

 

 

MÚSICA DOMINICANA

SOBRE EL AMONÍACO

Y LA TRANSPARENCIA DE LOS GOBIERNOS

FERNANDO UREÑA RIB

 

 

 

 

 
ALUCINANTE

Emotivo recital del maestro Molina, la OSN y Maridalia
 

Pachico Tejada - 6/26/2008




EL MOSAICO SONORO DE LA DOMINICANIDAD SE REALIZÓ CON EL AUSPICIO DE INDOTEL

El maestro José Antonio Molina, con la batuta, dirigiendo al principal grupo musical del país.
SANTO DOMINGO.- La Orquesta Sinfónica Nacional, dirigida por el maestro José Antonio Molina, ofreció la noche del martes una experiencia estética alucinante. El décimo aniversario de la Ley de Telecomunicaciones fue celebrado con el “Mosaico sonoro de la dominicanidad”, presentado con el auspicio del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel) en la sala principal del Teatro Nacional Eduardo Brito.

La Sinfónica supo interpretar el “Bolero” de Ravel con gracia y maestría, como una pirámide invertida, desde la más mínima percusión, extendiéndose a los vientos y las cuerdas, hasta culminar en un apoteósico final en que toda la orquesta participa.

El emotivo concierto de gala concluyó con la magistral interpretación de la reconocida pieza de Ravel, que ratificó la calidad del maestro Molina y de nuestra Sinfónica.

Hubo una ovación de pie de la audiencia en un momento emocionante, al dejarse envolver por la magia de la música y la manera de llevar la batuta de Molina, como una danza, por momentos frenética y calmada, en otros instantes saltando, agachándose, dejando que la melodía lo llevara en su vuelo.

Dos horas antes, el evento había iniciado con imágenes de los puntos más bellos del país: playas, montañas, gente, al son del “Compadre Pedro Juan” de Luis Alberti.

Luego de la introducción audiovisual, la música dio inicio con “Porgy and Bess: un cuadro sinfónico”, del compositor norteamericano George Gershwin.

Los sutiles acordes del conocido “Summertime” llenaron de belleza sonora la sala entre vientos y cuerdas. En el segundo movimiento, el maestro Molina ejerció con energía la dirección y así respondió la percusión al entrar con su sonido fortalecido.

Antes del momento final, con la obra de Maurice Ravel, Molina condujo “Romeo y Julieta, Obertur a - f ant a s í a en Sí menor”, de Tchaikovsky, uno de sus autores más admirados.

Maridalia Hernández, la solista
La cantante Maridalia Hernández estuvo magnífica cuando interpretó dos momentos de “El amor brujo” de Manuel de Falla, esto es, “Canción del amor dolido” y “Canción del fuego fatuo”.

La cantante parece haber robado el duende gitano para realizar una interpretación llena del dramatismo que merece este tipo de canción.

De España, la noche se trasladó musicalmente a América del Sur. “Balada para un loco”, del argentino Astor Piazzolla fue la continuación del excelente programa pautado para el espectáculo.

La parte dominicana llegó con el “Popurrí de canciones románticas dominicanas”.

Maridalia hizo temas de, entre otros autores, Anthony Ríos, (“La distancia”), José Dolores Cerón (“Como me besabas tú”), Juan Lockward (“Luna sobre el Jaragua”) y Salvador Sturla (“Amorosa”). Por la familiaridad de los temas, Maridalia invitó al público a cantar con ella, pero al parecer la solemnidad de la sala pudo más que las ganas de acompañarla con las conocidas letras y solo unos pocos se animaron a hacerle coro.

Esta actitud de respeto no fue rota ni siquiera cuando, en la segunda parte de este segmento, Maridalia y la orquesta realizaron la interpretación de “Popurrí de merengues”, autoría de Julio Alberto Hernández, abuelo de la cantante.

Indotel
El secretario de Estado y presidente del Indotel, José Rafael Vargas, expresó que se trata de un majestuoso “concierto para el recuerdo”, mediante el cual la Indotel celebró los diez años de aplicación de esta ley que creó.

Sostuvo que en estos diez años de la Ley número 153- 98 “han dejado frutos positivos” que el país celebró en grande, con el exquisito concierto que ofreció la Orquesta Sinfónica Nacional, bajo la dirección del maestro José Antonio Molina, con Maridalia Hernández como solista.

Vargas manifestó que al patrocinar este concierto, el Indotel no solo se adentra en lo que han sido estos diez últimos años de telecomunicación en el país, sino que, además, reconoce el extraordinario talento musical que brota de las entrañas mismas del pueblo dominicano.




 

FERNANDO UREÑA RIB 

 

 

 



 

 

Ureña Rib has seen his work exhibited around the World and holds a prominent position on the Art scene in his own country, but he admits to be particularly drawn to Montreal, which he visits annually. Renting a studio in the downtown Belgo Building, he immerses himself enthusiastically in the creative and diverse atmosphere of Montreal producing here his works.

FERNANDO URENA RIB

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Revisado: July 31, 2008
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