La vida es el tema
central de su obra. Formas biológicas y orgánicas que palpitan, que pulsan,
que respiran.. que nos tocan. El artista crea una atmósfera, un paisaje
ecológica, un paisaje ecológico, una visión, un universo intimista.
Sus pinturas al óleo dejan que el espectador explore un
mundo que no habíamos visto ni pensado nunca antes, pero que estaba en
nosotros y que ahora cobra vida bajo el sutil influjo de su magia, tornándose
luminoso y resplandeciente.
Entre el artista y su obra existe una relación
simbiótica. Hay una conexión única en la que se crea tanto la energía, a
través de polaridades y contrastes, como el movimiento. Aunque las formas
pudieran ser llamadas "abstractas" , el término quedaría pequeño porque no
cubre toda la dimensión, la significación y la intensidad de estas obras. El
arte abstracto surge en un contexto de angustia. Las obras de Ureña Rib en
cambio, apelan a nuestras sensaciones.
De modo que Ureña Rib crea dificultades al crítico de
arte. Sobre todo si se usa el termino "abstracto" en relación con su uso
tradicional o histórico. Las formas que el artista crea están en un constante
proceso de transformación y movimiento. Su uso de la luz, sin embargo, tiene
mucho mayores conexiones con las escuelas toscana y veneciana del Renacimiento
tardío que con los maestros abstractos de la post guerra.
Sus formas orgánicas flotan plácidamente como lotos o
nenúfares, en profundidades acuosas de plenas de tranquilidad. Al otro lado de
la memoria. Si bien la ejecución muestra espontaneidad, dominio del medio y
riqueza cromática, también es preciso señalar que aún sus formas más etéreas
se espacian sobre una subyacente estructura de gran solidez formal.
Ureña Rib es un pintor de nuestro tiempo.
Es obvia una maestría solo obtenible a
través del estudio y de un disciplinado proceso de trabajo.
Sin embargo, el áurea y el resplandor que se percibe y emana de sus pinturas nos
revela lo hermoso de un arte creado para los sentidos. La obra de Ureña Rib
acaricia y habla a los sentidos. No importa si se trata de formas oblongas,
vegetales, que se transmutan o de esos etéreos desnudos femeninos que nos
cautivan por la fluidez del dibujo, de las formas y por lo fugaz y transparente
de su lirismo.
Ureña Rib abre a nuestros sentidos ventanas repletas de
imágenes por las que podemos mirar y tocar su universo íntimo, magnificado, en
el que las cosas pequeñas, internas, olvidadas, cobran vida y alzan su propio
vuelo en sucesivos viajes exploratorios que nos conducen felizmente a otras
realidades.
Dorota Kozinska
27 de Abril de 1991. Radio Canadá. Montreal