REPUBLICA DOMINICANA

 

LOS SUEÑOS DE OTOÑO DE

FERNANDO UREÑA RIB

DANIELLE DEGARIE

 

 

 

 

 

Los Sueños de Otoño de Fernando Ureña Rib

Los colores, la composición pictórica, la impresión  de movimiento y La fineza de las líneas del  dibujo son algunos de los elementos que el pintor dominicano Fernando Ureña Rib presento en el palacio de congresos de Montreal en septiembre de 1985 con motivo de la celebración de  Art Expo Montreal. Y fue sin contradecir esa primera impresión positiva, que el artista permitió  al publico de Montreal en septiembre  hacer una nueva incursión en su mundo de sueños t de intuición, el otoño pasado, en la Galería Roblor.

Su trabajo con el color revela maestría en la  utilización de las técnicas  tradicionales, pero además  revela un sólido conocimiento teórico y un apreciable manejo. de su temática.  El resultado es una   pintura de considerable energía, viva, estimulante. la gran riqueza cromática de la obra de Ureña Rib no contradice el aura mágica de los sueños que logra de manera admirable, madura, trascendente. La exposición "Los Sueños de Otoño" estuvo compuesta de veinticuatro óleos sobre tela que podríamos dividir someramente en categorías: Aquella del os personajes en movimientos y de personajes fijos.

Las telas de la primera categoría poseen la sorprendente cualidad de atraer hacia el interior mismo del cuadro, de llevarnos a un mundo particular. No hay dudas de que los antecedentes de escultor lo llevan a rehacer la superficie de la tela con el material pictórico táctil a veces y trasparentes otras. Los personajes femeninos toman el lugar predominantes en estos lienzos, algunos de los cuales son de gran formato. Esto último hace que el espectador se encuentre a la misma altura de las imágenes permitiéndole sumergirse y participar en la atmósfera creada por el artista. El movimiento en estas pinturas lo consigue Ureña Rib por medio de la repetición y transformación de un personaje que funciona como punto de partida de la acción. La permanencia de las líneas del dibujo inicial (que queda en trasparencia), la trayectoria de la imagen (frecuentemente en diagonal ascendente) y la impronta precisión y destreza de la ejecución consigue dar la impresión de que los personajes se proyectan hacia afuera del cuadro.

Indicaciones y claves pueden ser encontradas como símbolos inquietantes propios del sueño. Una flor que se ofrece con la mano, una copa que se tiende, un gesto de la mujer que reposa y que se vuelve con cierta marcada sensualidad, con dulzura. Usted siente la calidad de vibración del movimiento.

En la segunda categoría que llamé antes "personajes fijos", toda una galería de personajes le colocan a usted en una posición de observador privilegiado. En la "proposición" por ejemplo, un hombre ventripotente sostiene una copa en la mano y susurra una demanda fétida a una joven mujer que sostiene una flor (Ave del Paraíso) entre sus manos. Proposición que la mujer no parece aceptar.

En "El Metro" nueve personajes se apretujan inmovilizados dentro del cuadro mientras creemos sentir el vertiginoso movimiento de la máquina. Lás líneas borrosas, los cabellos al aire, la posición de los cuerpos, los gestos y la actitud de los ojos que espían en el ambiente de estos pasajeros desconocidos nos hacen sentir de pronto que nosotros también somos parte de la escena, que hemos comprado boleto , que viajamos con ellos.

No todos los personajes son bellos en la obra de Ureña Rib. Tenemos por ejemplo un cuadro llamado "Cruising Girl". Es un admirable retrato que incluye una cierta acidez. Mientras sus personajes de la primera categoría vienen directamente de la idealización del mundo de los sueños, los personajes de la segunda poseen a veces la fuerza de una chocante realidad, cruel y dolorosa a la que el artista no encubre con mantos ni bálsamos. Todos los rastros y trazos de "Cruising Girl", su larga nariz, sus ojos almendrados y las pinceladas en el fondo, están orientados hacia la boca de labios pintados de azul. Sobre su ropa negra se destaca una mano que sostiene una copa que refleja su ánimo y su intención. Más que un retrato se trata de un arquetipo.

Pero por todas partes la misma cualidad, la misma búsqueda, la misma profundidad y sensibilidad. De las telas de Ureña Rib emana una vibración. El sueña de ternuras, de belleza, de dulzuras y sutilezas. Eso trasciende en sus telas que tienen un gusto y un olor de felicidad. Ellas tienen la búsqueda de un momento de plenitud única e inequívoca fijado el espacio de un instante. Nos parece escuchar la vibración sonora de cuerpos superpuestos. Fernando Ureña Rib es un pintor que no debemos perder de vista.

 

 

 

 

 

 

 
POESÍA DOMINICANA

 

franklin mieses burgos

CANCIÓN DE LA VOZ FLORECIDA

 

 

 

 

 

La poesía del dominicano Franklin Mieses Burgos sobresale en el ámbito de la poesía hispanoamericana por las sutilezas de su musicalidad, la rica profundidad de sus imágenes y la identificación plena entre los mundos físico y espiritual, que coinciden y se transubstancian creando hilos finísimos, vasos comunicantes que conducen a una eclosión etérea y al mismo tiempo apasionada. Esa conjunción abre espacios, sin embargo, para innumeras posibilidades expresivas. El asombro del poeta de ojos ardientes se pasea sobre su propia voz, que personifica y transforma en árbol o en llanto o en canción. Franklin Mieses Burgos es uno de los poetas más sólidos y conmovedores de toda la poética latinoamericana.

 

Fernando Ureña Rib


 

 

 

CANCIÓN DE LA VOZ FLORECIDA

Yo sembraré mi voz en la carne del viento
para que nazca un árbol de canciones;
después me iré soñando músicas inaudibles
por los ojos sin párpados del llanto.

Colgada sobre el cielo dolido de la tarde
habrá una pena blanca, que no será la luna.

Será una fruta alta, recién amanecida,
una fruta redonda de palabras
sonoras, como un canto:

maravilla sonámbula de un árbol
crecido de canciones, semilla estremecida
en la carne florecida del viento:
-mi voz.




ESTA CANCIÓN ESTABA TIRADA POR EL SUELO

Esta canción estaba tirada por el suelo,
como una hoja muerta, sin palabras;
la hallaron unos hombres que luego me la dieron
porque tuvieron miedo de aprender a cantarla.

Yo entonces ignoraba que también las canciones,
como las hojas muertas caían de los árboles;
no sabia que la luna se enredaba en las ramas
náufragas que sueñan bajo el cristal del agua,
ni que comían los peces pedacitos de estrellas
en el silencio de las noches claras.

Yo entonces ignoraba muchas cosas iguales
que eran todas posibles en la tierra del viento,
en donde la leyenda no es una hierba mala
crecida en sus riberas, sino un árbol de voces
con las cuales dialogan las sombras y las piedras.

Yo entonces ignoraba muchas cosas iguales
cuando aún no era mía
esta canción que estaba tirada por el suelo,
como una hoja muerta, sin palabras;
pero ahora ya sé de las formas distintas
que preceden al ojo de la carne que mira,
y hasta puedo decir por qué caen de rodillas,
en las ojeras largas que circundan la noche,
las diluidas sombras de los pájaros.




 

Franklin Mieses Burgos

 

 

Franklin Mieses Burgos
(1907 – 1976)



Nació y murió en la ciudad de Santo Domingo. Autor de una breve e intensa producción poética. Resalta por su exactitud a la técnica, su profundo lirismo y conceptos filosóficos de tinte existencial. Mieses Brugos fue uno de los iniciadores del movimiento literario de su país llamado "Poesía Sorprendida". Se determina por el acendrado Surrealismo y por su posición antidictatorial, en este caso, contra el gobierno del dictador Rafael Trujillo. Otros poetas que formaron parte de este grupo otros autores como Freddy Gastón Arce, Aída Cartagena y Gilberto Hernández Ortega, entre otros.

Fue, con el crítico y poeta chileno Alberto Baeza Flores y los poetas dominicanos Mariano Lebrón Saviñón y Freddy Gatón Arce, uno de los fundadores de La Poesía Sorprendida (1943-1947). Como anunció Alberto Baeza Flores en el primer número de la revista, “No sabemos si la poesía nos sorprende con su deslumbrante destino, si nosotros la sorprendemos a ella en su silenciosa y verdadera hermosura”. Ya en la contracubierta, se anuncia “estamos por una poesía nacional nutrida en lo universal, única forma de ser propia; con lo clásico de ayer, de hoy y de mañana; con la creación sin límites, sin fronteras y permanente; y con el mundo misterioso del hombre, universal, secreto, solitario e íntimo, creador siempre”. Así, por las páginas de la revista, pasaron Jules Supervielle, Paul Eluard, Robert Desnos, Pierre Reverdy, André Gide, Paul Claudel, James Joyce, George Santayana... para sólo mencionar los autores que aparecieron en los primeros tres números.

        Mieses Burgos fue, también, director ejecutivo del Instituto Dominicano de Cultura Hispánica y dirigió su revista, Hispaniola. Codirigió también la colección "La Isla Necesaria", la cual editó varios volúmenes de autores dominicanos.

        La poesía de Franklin Mieses Burgos, está caracterizada por un profundo lirismo: a veces existencial, otras veces política... y casi siempre surrealista. Su producción poética podía dividirse en tres categorías: la hermética, donde se manifiesta la influencia surrealista; la que sigue modelos clásicos (los sonetos); y la de temas populares. La primera, creemos, contiene quizás sus mejores poemas.
 

Podemos citar, entre sus múltiples obras poéticas, cronológicamente, las siguientes: Torre de voces (1929 –1936), Trópico íntimo (1930 –1946), Propiedad del recuerdo (1940 – 1942), Clima de eternidad (1944), 12 sonetos y una canción a la rosa (1945 – 1947), Seis cantos para una sola muerte (1947 – 1948), El ángel destruido (1950 –1952) y Al oído de Dios (1954 – 1960). Aquí presentamos un florilegio entresacado de varios de estos libros.

En cuanto a su poesía resumir algunas de las características que se encuentran en su poesía. Escribe al estilo tradicional con la misma facilidad con que escribe de acuerdo a la vena modernista y posmodernista. Al lado de una poesía sumamente elaborada y difícil encontramos poesía de formato popular, extremadamente musical y fácil. Puede seguir los moldes métricos de los antiguos como incurrir en los del momento vanguardista, etc.

Pero lo más admirable es que, bien escriba de una u otra manera, siempre se muestra auténtico en sus metros y temas. Emplea a veces metáforas sorprendentes, hasta llegar a lo audaz. Se nota con frecuencia mucho colorido sensual como substrato de lo onírico y psíquico y surrealista. Pero sobre todo ello, sobresale su apego al trópico: el sol, la vegetación exuberante y el mar. El mar es la marca común de casi todos los poetas isleños

Las nuevas formas de poesía tendrían en Franklin Mieses Burgos (1907-1976) a su figura puente. Mieses, autor de Sin mundo ya y herido por el cielo (1944), Clima de eternidad (1947) o Presencia de los días (1949), se caracterizó por su musicalidad lírica. Más sensual e imaginativo, casi lorquiano, fue Rafael Américo Henríquez (1899-1969), quien dirigió la revista La poesía sorprendida, editada de 1943 a 1947 y en torno a la cual se integraron importantes personalidades literarias dominicanas; además, escribió Rosa de tierra (1944).
 

 


LITERATURA

ANTONIO FERNÁNDEZ SPENCER

JOSÉ ALCANTARA ALMÁNZAR

JOSÉ MÁRMOL

JUAN BOSCH

MANUEL DEL CABRAL

MARCIO VELOZ MAGGIOLO

ENRIQUILLO SÁNCHEZ

EFRAIM CASTILLO

PEDRO MIR

JEANNETTE MILLER

ABIL PERALTA AGUERO

SALOMÉ UREÑA

PEDRO HENRÍQUEZ UREÑA

RITA INDIANA HERNÁNDEZ

HILMA CONTRERAS

FRANKLIN MIESES BURGOS

FERNANDO VALERIO HOLGUIN

ANDRES L. MATEO

AMADO NERVO

ANTONIO FERNÁNDEZ SPENCER

CARLOS FUENTES

ENRIQUILLO SÁNCHEZ

JOSÉ RAFAEL LANTIGUA

JUAN JOSÉ ARREOLA

JULIA ÁLVAREZ

JULIO CORTÁZAR

JUAN BOSCH

FERNANDO UREÑA RIB

GABRIEL GARCIA MARQUEZ

MARCIO VELOZ MAGGIOLO

MANUEL RUEDA

MARIO VARGAS LLOSA

MARTA TRABA

PABLO NERUDA

PEDRO HERNRÍQUEZ UREÑA

HILMA CONTRERAS

RITA INDIANA HERNÁNDEZ

OCTAVIO PAZ

PEDRO MIR

PEDRO PEIX

MANUEL DEL CABRAL

SALOME UREÑA 

 

 

LA OBRA DE UREÑA RIB

CUENTOS

LA INICIACIÓN

CELAJES

MALENANORADA

EL NAHUAL

PULPO A LA GALLEGA

LA PORTEÑA

LA TOSCANA

LA PUTANA DE PERPIGNAN

LA TORRE VIGILADA

LA SOLUCIÓN EN EL OMBLIGO

LA VENUS DE TABOGA

VIENTOS DEL NORTE

LA VINDICACIÓN DE OMAR

EL ABRAZO

DEL LIBRO FÁBULAS URBANAS

OBRA PICTÓRICA

ABSTRACCIONES

ALEGORÍAS

AMAZONAS

CRISÁLIDAS

DESNUDOS

DIBUJOS

FIGURACIONES

FORTUNA

ONÍRICA

LÚDICA

ORÁCULOS

DADORAS

NINFAS

OCEÁNICA

ORGÁNICA

DEL LIBRO DECIR LA PIEL

 

 

LITERATURA

 

 

 

 

Ureña Rib has seen his work exhibited around the World and holds a prominent position on the Art scene in his own country, but he admits to be particularly drawn to Montreal, which he visits annually. Renting a studio in the downtown Belgo Building, he immerses himself enthusiastically in the creative and diverse atmosphere of Montreal producing here his works.

FERNANDO URENA RIB

ART STUDIO

 

 

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Revisado: January 01, 1901
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