
(México, D.F., 1943- )
Xavier Esqueda
Ocupa un lugar muy especial dentro de la historia reciente de las
artes plásticas. No obstante que sus biógrafos han escrito una y
otra vez que es un artista "autodidacta", vemos en toda su
producción dos elementos: una cultura amplísima y un dominio
técnico que van más allá de cualquier tentativa de aproximación.
Esqueda comenzó a exponer rápidamente en los espacios que por la
década de los sesentas se abrían para las nuevas generaciones de
artistas. La ya legendaria Galería de Antonio Souza fue el
escenario de sus primeros reconocimientos y posteriormente los
foros más importantes de las artes plásticas nacionales e
internacionales le fueron dando el lugar adecuado a su talento.
Xavier Esqueda no se circunscribe a ningún grupo ni a ningún lugar
específicos, pues lo mismo puede encontrarse en su obra una vena
Pop que una verista. El dominio técnico y una amplísima cultura
son características que distinguen a su producción. (EFC).
MERRY MAC MASTERS
En 1979 durante una estancia en San Francisco (EU), y a manera de
un ''desahogo'' ante las ''porquerías'' que veía en las galerías y
en los museos, el artista figurativo Xavier Esqueda pintó un
cuadro con seis paneles emulando los ''lugares comunes'' de la
pintura abstracta. La media docena de clichés era atravesada por
un brochazo, al final del cual pintó una brocha ''muy realista''.
De momento allí quedó su incursión en lo abstracto. Esqueda
continuó su pintura con estilo ''ecléctico'', por las múltiples
influencias recibidas y desarrollando lo que él mismo califica de
pintura ''metafísica''. Con el paso del tiempo, y a fin de
utilizar los sobrantes de pintura que le quedaban en la paleta,
empezó a realizar obra abstracta por sus ''ganas'' de jugar,
experimentar, en fin, hacer cosas nuevas. Autor de una pintura
''lisa'', ahora quiso trabajar las texturas.
Acerca de su ''enojo'' de hace más de dos décadas, Esqueda aclara
que hay pintores abstractos que le gustan como Kandinsky, el
''rey''; luego Klee y, en México, Vicente Rojo, Manuel Felguérez,
Ignacio Salazar y ''desde luego, Gunther Gerzso que es fabuloso''.
Ahora el artista dará a conocer su trabajo abstracto. La
exposición Xavier Esqueda. Un homenaje, de más de un centenar de
pinturas de técnica mixta y alrededor de 15 pequeñas esculturas
-es la primera vez que trabaja en bronce-, realizadas entre 1995 y
2000, será inaugurada el 3 de mayo, a las 19:00 horas, en la Casa
de la Primera Imprenta de América, Licenciado Primo de Verdad 10,
Centro Histórico. La Universidad Autónoma Metropolitana, donde
dice que lo tratan ''muy bien'', también le editará el primer
libro acerca de su producción. El volumen incluye una introducción
de Luis Carlos Emerich, una selección de lo abstracto y una
antología de su obra a partir de 1965.
¿A qué se debe el formato más pequeño?
Por llevar la contraria. Los abstractos casi siempre trabajan en
formatos más grandes. Por otro lado, pues, es que son
experimentos. Ya no pienso pintar en grande, es un problema. Es
obra que no se vende y difícil de almacenar. Además, ¿para qué tan
grande? Cuando es uno joven piensa que todos los museos van a
adquirir la obra y eso no es cierto. Entonces, pinta uno muy
grande, pero ya se me hace problemático.
Pauta sin idea preconcebida
Esqueda antes tardaba hasta dos meses en cada gran pintura
''metafísica'', al ser obras ''muy elaboradas'', además el óleo
tiene que secarse. La pintura abstracta, en cambio, es ''mucho más
rápida'' porque ''no tiene que parecerse a nada. Entonces, no se
sabe si hay errores o no, porque eso no cuenta. Hay accidentes que
luego uno elabora''. Tampoco hay dibujo. Ni siquiera para sus
cuadros figurativos hace bocetos, si no dibuja directamente sobre
la tela. Respecto de su obra abstracta, ''a veces empiezo a
embarrar la tela sin ninguna idea preconcebida. Eso me da la pauta
para seguir. En un cuadro figurativo la idea tiene que estar muy
fija, sobre todo para la composición. Lo abstracto es más
espontáneo''.
¿Cuál sería el vínculo entre tu obra figurativa y la abstracta?
En primer lugar el colorido. No uso muchos colores, pero sí los
que son intensos. A veces los fondos que van desvanecidos en tono,
esos pueden ser los vínculos. Trato de usar todos los colores pero
creo que predominan el azul -seguramente por dar la sensación de
espacio- y el rojo, pero nunca como salen del tubo. Siempre hago
mezclas, sutilezas con el color. El violeta, por ejemplo, no es un
color que acostumbro, pero tengo que emplearlo para ver cómo
resuelvo los colores. Claro, cada cuadro nunca tiene muchos
colores. Me limito a dos o tres con sus gamas.
Su pintura abstracta no es lo más reciente de su obra: ''Llevo
casi un año de hacer otra cosas diferente entre abstracto y
figurativo. Antes reprimía las ideas por seguir un solo estilo,
pero ya no. Ahora hago lo que se me ocurre sin pensar que debo
hacer un estudio completo o una serie específica. Hago lo que se
me viene en mente''.
Lecturas recomendables:
Luis Rius Caso y Luis Francisco Villaseñor, Xavier Esqueda.
Imágenes del tiempo y espacio, México, Museo dc Arte Moderno,
1990, 61 pp.
Ida Rodríguez Prampolini, El surrealismo y el arte fantástico de
México, México, UNAM, 1983.