arte dominicano
BEL CANTO

 

FRANCISCO CASANOVA

MUCHO MÁS QUE EL CUARTO TENOR DEL CANTO LÍRICO

FERNANDO UREÑA RIB

 

 


El tenor dominicano Francisco Casanova anunció que el concierto “Cuando se quiere de veras” que sería realizado el 28 de noviembre en el Teatro Nacional, se efectuará el miércoles 30.
 

 

 

Conocí al tenor Francisco Casanova en un pequeño restaurante inglés de la zona colonial de Santo Domingo, en República Dominicana, en compañía de José Miguel Báez, otro amigo entrañable. En aquel momento no podía imaginar que una voz tan potente, equilibrada y sonora, plena de matices,  podría alcanzar lo mismo esas grandes alturas del espíritu como las hondas profundidades de la emoción y del dolor más puros. Además de su admirable calidad histriónica, Francisco Casanova posee un dominio escénico que le hace mucho más que simplemente el cuarto tenor.

Heredero de una sabia cultura musical, Francisco Casanova eleva no solo su voz, sino el nombre de su país natal, la República Dominicana por ser un auténtico embajador de la excelencia de la música culta en todo el mundo. Auditorios abarrotados le aplauden de pie, cautivados por el embrujo de su voz sugestiva y honda.

Su último regalo ha sido un concierto titulado Cuando se quiere de veras, en el Teatro Nacional de Santo Domingo. Junto al formidable pianista Pablo Zinger y a los depurados percusionistas Guarionex Aquino y Felle Vega, Casanova logra llevar al público a los más altos estadios de la emoción estética. Las intervenciones de Fernando Casado, Carolina Rivas, Maridalia Hernández y Ninní Cáfaro insuflaron la noche de un espíritu de romance y de esplendor.

Fernando Ureña Rib

 

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NOTAS BIOGRÁFICAS

Francisco Casanova  realizó su primera temporada da en el Metropolitan de Nueva York interpretando a Manrico en Il Trovatore en enero del año 2001, seguido por Riccardo en El Baile de Máscaras y luego hizo de Cavaradossi en Tosca (ópera presentada el Parque Central)  Y en Junio de 2000 el tenor Francisco. Casanova hizo su debut en la Opera Estatal de Viena como Eleazar en La Juive de Halevy, y volvería para presentarse allí ejecutando de nuevo ese papel en el 2002.

El tenor debutó con gran éxito en el Carnegie Hall de Nueva York en abril de 1999 y su papel contó con la aclamación tanto de la audiencia como del director y de la orquesta de la ópera de Queler.  En la temporada de 1999-2000 hizo repitió la hazaña con la Nueva Ópera israelí.

Sus contratos siguientes incluyeron un regreso al Carnegie Hall durante la estación 2000-2001 donde habría de interpretar Arrigo en La Battaglia di Legnano,  de Verdi también bajo dirección magistral de Queler. Como tenor de la orquesta de la ópera se le dio una prestigiosa aclamación de Vidda de York.   Otros contratos esa estación incluyeron el Requiem con la Sinfónica de Columbus, funciones de Verdi del concierto de Cavaradossi en Tosca con la Orquesta Sinfónica del San Antonio, y futuros contratos en la Opera Metropolitana incluyen funciones de la reposición de Tosca y de Nabucodonosor.

En 1996, Luciano Pavarotti le eligió personalmente para que lo sustituyera en la gala Pavarotti Plus. El pasado mes de marzo se alternó con el tenor italiano en el reparto de 'Tosca' en el Metropolitan neoyorquino, donde ya ha cantado algunos de sus mejores papeles y al que volverá en noviembre para protagonizar 'I Vespri Siciliani' junto a Leo Nucci y Samuel Ramey, bajo la batuta de Marcello Viotti. En ese mismo escenario, Plácido Domingo le dirigió en la ópera 'Un ballo in maschera'.

En el prestigioso Carnegie Hall de Nueva York ha cantado en versión de concierto 'Il corsaro' y 'Attila' de Verdi, además de 'La Juive' de Halevy. Sus más recientes apariciones de 'Tosca' han tenido lugar el pasado mes de abril en la Ópera de Génova, en una producción de Luca Ronconi y bajo la batuta de Daniel Oren. En mayo fue elegido para reinaugurar con un concierto el Teatro Persiani, en Recanati, localidad natal del célebre tenor Beniamino Gigli. Allí recibió el Beniamino d'Oro, una distinción que se concede por primera vez a un cantante no italiano.


La temporada siguiente, Francisco. Casanova interpretó Simón Bocanegra de Gabriele Adorno en San Juan, Puerto Rico. En conciertos para la Ópera Hamilton en Canadá, interpretó Verdi, con su Requiem , iniciando el festival los EE.UU.. con el papel de Spoleto e interpretando a Roberto Devereux de Donizetti en Oviedo y Gijón, España. En ell festival de Dresde trabaja en la obra de Semper frente de Edita Gruberova.  Ha interpretado a Verdi en Mallorca, España, y el Stabat Mater de Rossini con la Sinfónica de Colorado.  Además el Cavaradossi en Tosca para la ópera de Bogotá en Colombia. Él hizo el papel de Gustavo en Un Ballo en Maschera en el Teatro de Bellas Artes de San Juan, el año siguiente.

Francisco Casanova ha viajado extensamente a través de Estados Unidos, Italia, Alemania, Francia, España Yugoslavia y República Dominicana. Algunos contratos notables han incluido Oronte I Lombardi en la Opera Metropolitana y en el Teatro Communale di Bologna. Ha interpretado Alvaro en La Forza del Destino. Avignon y Riccardo en Un Ballo en Maschera en Klagenfurt Austria. Él también se presentó con la Ópera de Ontario y en el prestigioso Stadttheater Wiesbaden.

Francisco Casanova, oriundo de República Dominicana es un profundo conocedor de la cultura musical de su país y de Latino América. Ganó el primer premio magnífico para las voces masculinas en la competición internacional Francisco Viñas el cantar XXVIII de Barcelona España (1990), así como el premio especial de la Traviata. El mismo año él ganó el segundo premio para las voces masculinas en la III Competencia Internacional De Canto en Bilbao España. El año anterior él había sido un Finalista de las audiciones metropolitanas de la ópera. En mayo 1999 el Festival Americano conjuntamente con el Instituto de Arte Vocal Richard Tauber lo premió con la medalla de Richard Tauber para la excelencia vocal "en el reconocimiento de su alto logro lírico." Él es también un ganador de las concesiones de Clarisse B. Kampel Foundation 2000, así como la de VIDDA 2000.

Francisco. Casanova es un reputado discípulo del maestro tenor Miranda Ferraro.

 
 

El dominicano Francisco Casanova atesora en sus pulmones un repertorio de 53 papeles operísticos. Ha actuado en los grandes escenarios del planeta, como la Scala de Milán o el Metropolitan de Nueva York. Mañana ofrecerá una gala lírica dentro del Festival de Ópera coruñés y la próxima semana protagonizará Tosca en Vigo y A Coruña.

-Domingo, Carreras y Pavarotti, ¿cómo le sienta que le cataloguen como el «cuarto tenor»?

-No voy a presumir de ser modesto, porque no creo en la modestia, sino en la realidad y la realidad de mi vida ha sido dura, aunque también he sido muy afortunado. Primero porque reconocí muy temprano lo que tenía que hacer para poder ser feliz; segundo, porque tuve la osadía de decir en un sitio como Santo Domingo: me voy a dedicar a esto, y me marché de allí; y tercero, porque heredé la terquedad de mi abuela María y puse todas mis energías en esto. Que ahora un señor diga que soy el cuarto tenor me alegra y me honra sobremanera porque significa que todo lo que he hecho en los últimos treinta años no ha sido en vano.

-Acaba de representar «Tosca» en el Metropolitan de Nueva York.

-Sí, fue una experiencia fantástica. Tosca es la ópera que más veces he cantado en el Metropolitan, allí he hecho unos siete papeles en los últimos tres años y Tosca ya lo he cantado doce veces. Es una experiencia importante y cantar con el maestro James Levine es fantástico. Y con la escenografía de Zefirelli, que todavía, después de veinte años, arranca aplausos del público.

-¿Cuánto tiempo dedica a preparar sus papeles?

-Me lleva varios meses. Ha habido partituras que me las he aprendido en diez días, por asuntos, digamos, de emergencia. El Atila de Verdi me lo aprendí en sólo dos días, pero normalmente me tomo más tiempo. La Juive me supuso un año y medio y el año pasado me ofrecieron Guglielmo Ratcliff, de Mascagni, que es una ópera interesantísima y que estudié durante seis meses, pero al final decidí renunciar porque era abrir una puerta que se iba a cerrar detrás de mí para siempre. Se requiere otro tipo de músculo, quizás cuando tenga sesenta años.

-¿Cómo estudia?

-Estudio la partitura nota a nota, escribo a mano cada palabra y, al mismo tiempo, estudio las melodías. Trato de recitar la partitura con cada célula de mi cuerpo.

-Y luego, hay que afrontar la eterna dicotomía entre canto e interpretación.

-Sí, pero la interpretación sólo es posible delante del público, de forma espontánea. Si uno se pone a interpretar cada vez que canta en un ensayo, uno cae en afectaciones. Y lo digo yo porque me ha ocurrido, habla un pecador (risas).

-¿Qué le atrae del pintor Cavaradossi, su papel en «Tosca»?

-Su honestidad. Mario Cavaradossi es un hombre que está hecho de una pieza. Da su vida porque cree en una causa. Es un personaje que nos sirve de luz, de guía, que ilumina nuestra vidas.


 

 

 

FERNANDO UREÑA RIB

CANTO, CINE, DANZA, MÚSICA, TEATRO

 

 

 

LA OBRA

CUENTOS

DEL LIBRO FÁBULAS URBANAS

OBRA PICTÓRICA

DEL LIBRO DECIR LA PIEL

BIOGRAFÍA

 

 
POESÍA DOMINICANA

 

franklin mieses burgos

CANCIÓN DE LA VOZ FLORECIDA

 

 

 

 

 

La poesía del dominicano Franklin Mieses Burgos sobresale en el ámbito de la poesía hispanoamericana por las sutilezas de su musicalidad, la rica profundidad de sus imágenes y la identificación plena entre los mundos físico y espiritual, que coinciden y se transubstancian creando hilos finísimos, vasos comunicantes que conducen a una eclosión etérea y al mismo tiempo apasionada. Esa conjunción abre espacios, sin embargo, para innumeras posibilidades expresivas. El asombro del poeta de ojos ardientes se pasea sobre su propia voz, que personifica y transforma en árbol o en llanto o en canción. Franklin Mieses Burgos es uno de los poetas más sólidos y conmovedores de toda la poética latinoamericana.

 

Fernando Ureña Rib


 

 

 

CANCIÓN DE LA VOZ FLORECIDA

Yo sembraré mi voz en la carne del viento
para que nazca un árbol de canciones;
después me iré soñando músicas inaudibles
por los ojos sin párpados del llanto.

Colgada sobre el cielo dolido de la tarde
habrá una pena blanca, que no será la luna.

Será una fruta alta, recién amanecida,
una fruta redonda de palabras
sonoras, como un canto:

maravilla sonámbula de un árbol
crecido de canciones, semilla estremecida
en la carne florecida del viento:
-mi voz.




ESTA CANCIÓN ESTABA TIRADA POR EL SUELO

Esta canción estaba tirada por el suelo,
como una hoja muerta, sin palabras;
la hallaron unos hombres que luego me la dieron
porque tuvieron miedo de aprender a cantarla.

Yo entonces ignoraba que también las canciones,
como las hojas muertas caían de los árboles;
no sabia que la luna se enredaba en las ramas
náufragas que sueñan bajo el cristal del agua,
ni que comían los peces pedacitos de estrellas
en el silencio de las noches claras.

Yo entonces ignoraba muchas cosas iguales
que eran todas posibles en la tierra del viento,
en donde la leyenda no es una hierba mala
crecida en sus riberas, sino un árbol de voces
con las cuales dialogan las sombras y las piedras.

Yo entonces ignoraba muchas cosas iguales
cuando aún no era mía
esta canción que estaba tirada por el suelo,
como una hoja muerta, sin palabras;
pero ahora ya sé de las formas distintas
que preceden al ojo de la carne que mira,
y hasta puedo decir por qué caen de rodillas,
en las ojeras largas que circundan la noche,
las diluidas sombras de los pájaros.




 

Franklin Mieses Burgos

 

 

Franklin Mieses Burgos
(1907 – 1976)



Nació y murió en la ciudad de Santo Domingo. Autor de una breve e intensa producción poética. Resalta por su exactitud a la técnica, su profundo lirismo y conceptos filosóficos de tinte existencial. Mieses Brugos fue uno de los iniciadores del movimiento literario de su país llamado "Poesía Sorprendida". Se determina por el acendrado Surrealismo y por su posición antidictatorial, en este caso, contra el gobierno del dictador Rafael Trujillo. Otros poetas que formaron parte de este grupo otros autores como Freddy Gastón Arce, Aída Cartagena y Gilberto Hernández Ortega, entre otros.

Fue, con el crítico y poeta chileno Alberto Baeza Flores y los poetas dominicanos Mariano Lebrón Saviñón y Freddy Gatón Arce, uno de los fundadores de La Poesía Sorprendida (1943-1947). Como anunció Alberto Baeza Flores en el primer número de la revista, “No sabemos si la poesía nos sorprende con su deslumbrante destino, si nosotros la sorprendemos a ella en su silenciosa y verdadera hermosura”. Ya en la contracubierta, se anuncia “estamos por una poesía nacional nutrida en lo universal, única forma de ser propia; con lo clásico de ayer, de hoy y de mañana; con la creación sin límites, sin fronteras y permanente; y con el mundo misterioso del hombre, universal, secreto, solitario e íntimo, creador siempre”. Así, por las páginas de la revista, pasaron Jules Supervielle, Paul Eluard, Robert Desnos, Pierre Reverdy, André Gide, Paul Claudel, James Joyce, George Santayana... para sólo mencionar los autores que aparecieron en los primeros tres números.

        Mieses Burgos fue, también, director ejecutivo del Instituto Dominicano de Cultura Hispánica y dirigió su revista, Hispaniola. Codirigió también la colección "La Isla Necesaria", la cual editó varios volúmenes de autores dominicanos.

        La poesía de Franklin Mieses Burgos, está caracterizada por un profundo lirismo: a veces existencial, otras veces política... y casi siempre surrealista. Su producción poética podía dividirse en tres categorías: la hermética, donde se manifiesta la influencia surrealista; la que sigue modelos clásicos (los sonetos); y la de temas populares. La primera, creemos, contiene quizás sus mejores poemas.
 

Podemos citar, entre sus múltiples obras poéticas, cronológicamente, las siguientes: Torre de voces (1929 –1936), Trópico íntimo (1930 –1946), Propiedad del recuerdo (1940 – 1942), Clima de eternidad (1944), 12 sonetos y una canción a la rosa (1945 – 1947), Seis cantos para una sola muerte (1947 – 1948), El ángel destruido (1950 –1952) y Al oído de Dios (1954 – 1960). Aquí presentamos un florilegio entresacado de varios de estos libros.

En cuanto a su poesía resumir algunas de las características que se encuentran en su poesía. Escribe al estilo tradicional con la misma facilidad con que escribe de acuerdo a la vena modernista y posmodernista. Al lado de una poesía sumamente elaborada y difícil encontramos poesía de formato popular, extremadamente musical y fácil. Puede seguir los moldes métricos de los antiguos como incurrir en los del momento vanguardista, etc.

Pero lo más admirable es que, bien escriba de una u otra manera, siempre se muestra auténtico en sus metros y temas. Emplea a veces metáforas sorprendentes, hasta llegar a lo audaz. Se nota con frecuencia mucho colorido sensual como substrato de lo onírico y psíquico y surrealista. Pero sobre todo ello, sobresale su apego al trópico: el sol, la vegetación exuberante y el mar. El mar es la marca común de casi todos los poetas isleños

Las nuevas formas de poesía tendrían en Franklin Mieses Burgos (1907-1976) a su figura puente. Mieses, autor de Sin mundo ya y herido por el cielo (1944), Clima de eternidad (1947) o Presencia de los días (1949), se caracterizó por su musicalidad lírica. Más sensual e imaginativo, casi lorquiano, fue Rafael Américo Henríquez (1899-1969), quien dirigió la revista La poesía sorprendida, editada de 1943 a 1947 y en torno a la cual se integraron importantes personalidades literarias dominicanas; además, escribió Rosa de tierra (1944).
 

 


LITERATURA

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JOSÉ ALCANTARA ALMÁNZAR

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SALOMÉ UREÑA

PEDRO HENRÍQUEZ UREÑA

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AMADO NERVO

ANTONIO FERNÁNDEZ SPENCER

CARLOS FUENTES

ENRIQUILLO SÁNCHEZ

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JULIO CORTÁZAR

JUAN BOSCH

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MARCIO VELOZ MAGGIOLO

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PEDRO HERNRÍQUEZ UREÑA

HILMA CONTRERAS

RITA INDIANA HERNÁNDEZ

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PEDRO MIR

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MANUEL DEL CABRAL

SALOME UREÑA 

 

 

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MALENANORADA

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LA PORTEÑA

LA TOSCANA

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LITERATURA

 

 

 

 

Ureña Rib has seen his work exhibited around the World and holds a prominent position on the Art scene in his own country, but he admits to be particularly drawn to Montreal, which he visits annually. Renting a studio in the downtown Belgo Building, he immerses himself enthusiastically in the creative and diverse atmosphere of Montreal producing here his works.

FERNANDO URENA RIB

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Revisado: January 01, 1901
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