ESCULTURA DOMINICANA

 

LA ESCULTURA SENSUAL Y DESAFIANTE DE

JOHNNY BONELLY

FERNANDO UREÑA RIB

 

 

Johnny Bonelly

 




D
ragones y serpientes protegen la entrada. "Son pérgolas coloniales", sospecha usted. Pero de pronto le asalta a la cara el pubis de hierro de una mujer simbólica. Intuye que será usted la víctima elegida. Notará que ella le apunta con el eje de una espada que se convierte en lirio, que desde un punto central le disparan sin yerro fuerzas magnéticas, telúricas.

Primero le golpearán en el rostro estas desafiantes esculturas de Johnny Bonnelly. Luego le seducen sus vibraciones, su inconfesable humor, la mordaz ironía y hacia el final le asaltarán como adargas los agudos contrastes, las afiladas aristas, y sobre todo el ingenio fresco e iridiscente de algunas vulvas férreas.

Se sentirá atrapado y liberado al mismo tiempo y no sabrá cómo zafarse de las tensas cadenas, como será desliado de las redes de aquella mujer llamada Ciguapa que le observa desde el pedestal. Advertirá los alambres de un fuselaje y creerá ver en las esculturas pintadas algún plan bélico indescifrable, la oscura memoria de hegemónicas transiciones del poder.

Johnny Bonnelly es realidad un descendiente de Vulcano, un forjador de espadas.  Viene de otro siglo. Ahora sus espadas son otras. Vienen vestidas de amazonas, de diosas poderosas. No le será posible ya escapar al asedio. Las esculturas de Johnny Bonnelly no están hechas para que usted se vaya luego tranquilo a descansar.

Esas mujeres, esos dragones, esas serpientes que viven en sus sueños se trasladarán ahora a los suyos y usted girará en la cama toda la noche, perseguido por las más temibles fuerzas de la noche. La agresiva sexualidad de estas esculturas continuará acechándole hasta el amanecer y el recuerdo refulgente de los metales de su vientre le hará soñar mil desvaríos. Es la antigua batalla de los sexos. 

Aquí el pezón es un arma y de las piernas surgen garfios afilados. Haga sahumerios, póngase escapulario, resguardos, camafeos y  acérquese a su propio riesgo. Pero acérquese, porque aunque de vueltas y trate de escapar ya nada evitará el acto final de la seducción a que le convocan las esculturas de Johnny Bonnelly.

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Fernando Ureña Rib

 

 

 

   

 

Ureña Rib has seen his work exhibited around the World and holds a prominent position on the Art scene in his own country, but he admits to be particularly drawn to Montreal, which he visits annually. Renting a studio in the downtown Belgo Building, he immerses himself enthusiastically in the creative and diverse atmosphere of Montreal producing here his works.

FERNANDO URENA RIB

ART STUDIO

 

 

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Revisado: October 06, 2008
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