No sólo es una excelente actriz. Si usted la ve en plena acción
su imagen podría evocarle a Kali, aquella diosa la hindú de ocho brazos
que atiende simultáneamente todas las faenas de la vida y con atenta
perfección. Entregada a la publicidad, al teatro, al mundo del
espectáculo, Aidita Selman ha creado un espacio propio, un nicho
acogedor, pleno de
creatividad y de variantes.
Como actriz encontramos que ella maneja con donosura, con gracia y
profundidad el movimiento escénico. Su postura seduce al espectador,
sin abrumarlo y sin dejar que la atención se desvíe de la trama o de
la situación.
En Aidita Selman tenemos a una excelente directora teatral,
libretista, productora, locutora,
maestra de ceremonias y mimo.
Las inflexiones de su voz recorren todo el espectro de gradaciones
sutiles, ágiles, fuertes, o acariciantes. Los diversos estados
emocionales nos hacen verla como un ser poderoso y afable, a ratos crítica y al mismo tiempo
condescendiente, altiva, o fulminante. Es ese poder de
transformación y adecuación lo que hace de Aidita Selman una de las
más notables actrices de la escena teatral dominicana.
FERNANDO UREÑA RIB
EL CASANDRA
Aidita Selman. He aquí el nombre de la mujer
que logró una entrega artística soberana en los premios Casandra. Ella
estuvo a la cabeza de un equipo de casi 200 personas. El éxito coronó
su debut como productora artística, completa, de la gala.
“El esfuerzo valió la pena, ahí están los frutos, ese era el objetivo,
creo que se ha logrado”, manifestó ayer a LISTíN DIARIO a través del
teléfono.
“Me siento muy orgullosa del equipo con el que conté, hubo mucho
nivel de profesionalidad y una cosa extra: como una especie de energía
positiva, una intención a nivel humano, de lograr algo con calor, con
calidez, con cariño”, añadió.
Para ella, fue una muestra de solidaridad “no sólo entre artistas y
cronistas, sino de todo el pueblo dominicano, se sintió ese ambiente,
se respiró esa paz y eso me hace sentir muy orgullosa, ver que eso sí
es posible”.
Con respecto a las críticas negativas y a voces que apostaron por el
fracaso, Aidita lo dice con sencillez: “Hay gente que siempre tiene
temores”.
Ella lo explica de mejor manera: “Hay esquemas establecidos de lo
que debe ser un productor y cuando uno no encaja en ese esquema hay el
temor de si lo va a lograr o no”.
Aidita se define como “una persona equilibrada que maneja el aspecto
de la inteligencia más que de la emoción y por eso veo normal que la
gente sienta temores cuando no conocen con profundad el trabajo de
una”.
En la propuesta de los cinco segmentos artísticos, la productora y
publicista demostró que está acorde con la modernidad y la tecnología,
así como con el concepto visual y la reunión de figuras estelares.
De hecho, ella no es una improvisada en los premios, ha trabajado
dentro de la producción durante cinco o más año. La pregunta final es
si quedó con deseos de volver a dirigir el ceremonial. Su corazón le
dice que sí, pero dejará en manos de la crítica, de la Asociación de
Cronistas de Arte y de la Cervecería Nacional Dominicana decidir su
futura presencia en la gala dedicada a la soberana Casandra Damirón.