Creo que la fuerza del movimiento y la firmeza de las líneas de
tu dibujo son los elementos dominantes de tu pintura. Me gustan
mucho las obras que has presentado en el Museo
Guayasamín,
aquí en Quito.
Pienso
que tu trabajo con el color revela maestría en las técnicas , pero
además revela un conocimiento sólido y un apreciable manejo de la
temática. El resultado es una pintura enérgica, viva, estimulante
de gran riqueza cromática. Noto que sobresale siempre la presencia,
el olor de América, aunque las técnicas tengan mucha influencia de
las escuelas europeas. Tu obra no contradice el aura mágica de los
sueños que logras de manera admirable, madura y trascendente.
He
observado que tus telas atraen hacia el eje central del cuadro,
hacia un punto de gravitación y nos llevan, como debe ser, a ese
mundo único y particular que el verdadero artista debe crear. Es
posible algo más de drama, pienso, algo más de sufrimiento o de
dolor humano, pero la pasión está ahí, y eso de por sí tiene mucha
fuerza.
Puede
ser que tus antecedentes de escultor te lleven a rehacer la
superficie de la tela, trabajándola con el material pictórico como
si se tratara de una escultura. Eso no es malo. Al contrario, le da
a tu obra una densidad y una calidad corpórea que no es siempre
fácil de conseguir.
OSWALDO
GUAYASAMÍN