"HISTORIA Y EVOLUCION DE LA PINTURA DOMINICANA"
CONFERENCIA DE
ABIL PERALTA AGÜERO EN NEW YORK
Por: Héctor Amarante
Nueva York. "Yoryi
Morel no es un costumbrista, es un gran impresionista
dominicano". Así se expresó Abil Peralta Agüero en la Casa de
la Cultura Dominicana en Nueva York, el pasado 8 de
octubre/02, durante una conferencia trazadora de toda la
evolución del arte pictórico dominicano. Dividió su charla en
tres secciones, abarcadoras desde la pictografía taína,
pasando por la etapa de la Colonia, ha 1930, cuando apareció
la primera de aquellas hasta culminar con la actual de los
pintores de sta culminar con la contemporaneidad; sectorizando
esta última en décadas, pasando balance de esa forma a cada
una de las generaciones de pintores dominicanos, desde final de
siglo XX y principio del XXI. Se refirió con precisión al arte
de los taínos, a quienes les atribuye la misma calidad de los
clásicos al estilo de Picasso y otros grandes artistas,
sencillamente porque también eran artistas; refiriendo como el
primer corpus de plástica dominicanizada a los pintores de la
Independencia. Denominó Precursores de la Modernidad a
artistas como Tuto Báez, Luis
Desangles y
Rodríguez
Urdaneta.
Posteriormente analizó en detalle la pintura de Arturo Grullón,
en especial su cuadro titulado "El entierro"; también la de
Morel, con su cuadro denominado "El campesino", negando en
todo momento que este fuera despectivamente ubicado como
costumbrista cuando es uno de los más importantes
impresionistas americanos.
Criticó severamente la autocensura de la crítica dominicana
frente a la grandeza de la pintura nacional, impuesta por una
elite que siempre la ha marginado, y por una especie de
impunidad mental de los críticos de arte criollos. Expresó que
la función del arte es la estimulación, la provocación y la
testamentariedad.
Trajo a colación en su extenso análisis que Francisco Corredor
fue quien fundó la primera escuela de arte pictórico en la
República Dominicana y que la Escuela Nacional de Bellas Artes
se funda en 1942, extendiendo al respecto que Rafael Díaz
Niese fue la bujía que expandió y trabajó con la organización
del arte plástico nacional.
Abil Peralta Agüero, justicieramente, evocó la labor de los
críticos de arte Manuel Valldeperes y María Ugarte. Dijo que
Eugenio
Fernández Granell aprendió a pintar en la República
Dominicana estimulado por la profundidad del movimiento de la
Poesía Sorprendida. De ahí sacó para Europa la ganancia de ser
uno de los surrealistas más importantes de España, siendo hoy
altamente cotizado. Agüero no sorprendió a todos, pero sí a
algunos, cuando dijo que Picasso fue "un ladrón iluminado",
pues le robó a todo el mundo, sobre todo a los africanos.
Manifestó en su charla ilustrada con diapositivas, que en la
República Dominicana y en otras capitales de Norteamérica y de
Europa hay una malsana capacidad de manipulación para esconder
datos y valores con respecto a grandes artistas plásticos
nacionales, argumentando a seguidas que esa manipulación, o
bien propone tres opciones o se valen de ellas, entre las que
citó, la farándula, aduciendo que no hay una gran estatutaria
ni física ni mental sobre grande forjadores del pensamiento
dominicano, pero sí una gran cultura oral y televisiva sobre
artistas chatarra como "un tal Tulile", considerado a su
juicio un fenómeno de contaminación social para el país.
En cuanto a
Jaime Colson, dijo que contemporaneizó con Picasso, con
Juan Gris y otros clásicos. Colson por el trujillismo rodó por
Venezuela, Haití, México y Cuba, habiendo sido el primer
artista de la modernidad europea que exploró en R.D. el arte
de la identidad. Se refirió con entusiasmo clasificatorio y
valorativo a la serie negra de Colson.
Abil Peralta Agüero, con un preciso dominio del tema de su
conferencia, refirió al grupo de "Los Promocionados", aquel
primer grupo de artistas que salió graduado de la Escuela de
Bellas Artes, entre los que mencionó a
Darío Suro,
Clara Ledesma y otros. Casi con sentimentalismo narró su
primer encuentro con la pintora Clara Ledesma en Nueva York,
en donde ésta estaba prácticamente exiliada del rechazo que le
deparó cierta crítica nacional, nunca sobre su arte, sino
sobre su vida personal, por lo que ella optó por abandonar el
país. Le preguntó a ella por qué no regresaba, entonces le
contestó que en "ese país no aman a los que tienen voz
propia". Dijo que
Frida
Khalo es una artista menor que Clara, pero que el mito le
atribuye a aquella la grandeza con que cuenta hoy, mucho de lo
cual lo complementa la muy activa corriente feminista.
En cuanto a Darío Suro comentó con ejemplos en la pantalla su
serie Caballos, tanto "Caballos Bajo la Lluvia", como otros
títulos de aquel famoso artista dominicano. Junto a estos
pintores trajo a la palestra de su palabra a Nidia Serra, a
Prats Ventós y muchos otros.
Tras dejar a "Los Promocionados", entró a sintetizar detalles,
ejemplificados con diapositivas, de trabajos de pintores del
grupo o Generación del 50, citando a Guillo Pérez, Plutarco
Andújar,
Eligio Pichardo, Ada Balcácer y otros. Aclaró que Guillo
hizo la primera propuesta de lo abstracto en la pintura
nacional. Dijo que Pichardo fue un pintor ilustrado, contrario
a lo que se decía en la calle El Conde.
Abil le atribuye a Pichardo ser uno de los más grandes
expresionistas dominicanos de todos los tiempos y que no tiene
nada que envidiarle a los grandes universales dentro de esa
corriente. Criticó que tanto Pichardo como
Paúl
Giudicelli no tengan siquiera un catálogo digno. De
Ada
Balcácer expresó Abil que hacía pintura planimétrica, y
que era una de las mejores administradoras de la luz en la
pintura dominicana. Fue de los primeros artistas que hizo
aleaciones pictóricas, primero que casi nadie en Dominicana.
Reveló que Ada Balcácer actualmente vive una especie de
autoexilio en Miami, provocado por la actitud del gobierno
actual frente a las artes plásticas.
A seguidas entró a manifestar detalles de los pintores de los
70 y los 80, entre quienes citó a Silvano Lora, con sus
performances, y collage, a
Peña Defilló,
citando que éste formó parte de importantes grupos de pintores
en España.
De Domingo Liz,
dijo que es quien mejor expone -dentro de su grupo- el
sentimiento crítico en la pintura dominicana; crítico de la
Iglesia en su pintura, no volvió a la escultura por el
tratamiento poco estimulante que se le dio al final de unas de
sus obras, específicamente la que se dedicó a los héroes de
Junio del 59.
De Iván Tobar
manifestó que su nombre figura en los mejores libros en el
mundo sobre surrealismo pictórico. Trayendo a colación que sus
cuadros se venden en las más importantes subastas de Nueva
York y Londres a precios respetables.
Fue entonces cuando sometió a filtro a la gran camada de
artistas plásticos de la Revolución de Abril, entre los que
citó a Condecito, Justo Susana, argumentando que si este
artista es naif, no es un artista menor, ni lo fueron nunca
quienes mejor han explotado en el mundo esa corriente; además
mencionó a
Rosa Tavárez,
José
Perdomo,
Dionisio Blanco, entre muchos otros.
Entre
los del 70 nombró a Hugo Mata, Víctor García, Melchor Terrero,
Cuquito Peña,
Alberto
Bass,
Alberto Ulloa,
Manuel
Montilla,
Alonso Cuevas,
Ureña Rib
y Amaya
Salazar, entre otros.
En tanto a los de la Generación de los 80, se expandió en
torno a
Julio
Valdez, a José Sejo, Dionisio de la Paz, Jochi Asiático,
Magno Larancuent, Sherezada García, Jesús Desangles, Mariano
Sánchez, Germán Pérez, entre otros.
Dedicó palabras a
Cándido Bidó, expresando que es uno de los artistas que
mejor ha logrado hacer un código personal en la pintura
dominicana; argumentó que "cuando uno ve un Bidó sabe que es
un Bidó".
También, sobre uno de los mejores establecimientos de la
negritud en la pictórica dominicana, que atribuyó a Jorge
Severino; expresó Abil Peralta Agüero que él elevó a la mujer
negra dominicana a la condición de deidad; dijo que la
negritud es un estamento aún pendiente en la historia de la
pintura nacional.
En cuanto a
José
Cestero, mostró que es el
José Luis
Cuevas dominicano. Es el artista de los intelectuales en
Dominicana. Entre los artistas dominicanos actualmente en
Nueva York se refirió con amplitud al arte de Ernesto
Rodríguez, ceramista. Abil Peralta Agüero hizo una dilatada
pormenorización de la historia y la evolución del arte
plástico nacional, hablando por casi tres horas, sin que el
público se levantara de sus asientos, manifestando dominio del
tema, información contextualizada, archivo, anécdotas y viajes
profesionales que lo han llevado por más de 60 ciudades del
mundo en la promoción del arte dominicano.
Creemos que con Abil, la crítica de arte plástico tiene,
sencillamente, un haber, una ganancia muy atesorada. Abil
Peralta estuvo con nosotros en Nueva York con motivo de la
puesta en escena de la exposición de Van Robert con su serie
"Merengue", presentada en la Sala de la Casa de la Cultura
Dominicana en Nueva York. Fue invitado por la Lic. Genoveva
González a dictar su conferencia, así como a curar la muestra.
Héctor Amarante
Encargado de la Sección de Literatura de la Casa de la
Cultura.